Des-humanización en el deporte

La Real Academia Española, en su Diccionario de la lengua
española (2014), define deporte como una “actividad física, ejercida como juego
o competición, cuya práctica supone entrenamiento y sujeción a normas”. Esta
actividad, puede o no tener competencias. Desde hace unas décadas a la
actualidad, se ha tomado la práctica del deporte como un medio para generar
ingresos, es decir, que algunos deportistas obtienen pagos económicos por practicarlos.



La práctica social que denominamos, entendemos, afirmamos,
disfrutamos y utilizamos como deporte, se circunscribe al mundo capitalista
moderno: “se refiere exclusivamente al deporte entendido como institución
industrial de competición física reglamentada” (Brohm, 1982: 15).

El problema se da cuando el deporte se ve más allá de sí
mismo y se trata como un mero negocio, a tal punto de deshumanizar a las
personas que lo practican, pues se eliminan los valores que el mismo deporte pretende
transmitir (Gil, 2016).

La esencia del deporte es que “toda persona debe tener la
posibilidad de practicar deporte sin discriminación de ningún tipo y dentro del
espíritu olímpico, que exige comprensión mutua, solidaridad y espíritu de
amistad y de juego limpio” (COI, 2004).

Cuando los dueños de los equipos, sobre todo en deportes que
mueven grandes masas, deshumanizan el deporte, y le quitan sus valores y
esencia, los aficionados pueden llegar a deshumanizarse también, llegando a
extremos poco saludables de “apoyo” a su equipo preferido, como discusiones con
aficionados de equipos rivales e incluso peleas, maltrato físico y extremos
como asesinatos.

Todas estas acciones también pueden afectar a los
aficionados que, dentro de lo saludable, buscan apoyar su equipo favorito, pero
por temas de seguridad, prefieren no ir a los estadios o lugares donde se
realicen las competencias por temor a ser víctimas de aficionados contrarios

BIBLOGRAFÍA

  • Brohm, J. (1982). SociologíaPolítica del Deporte. México: Fondo de Cultura Económica
  • Comité Olímpico Internacional. (2004). Carta Olímpica. Lausana, Suiza: COI. 
  • Gil, W. M. (2016). Deporteglobalizado/Deporte en la globalización. La continuidad y discontinuidad deldeporte profesional capitalista: realidades y perspectivas. EspacioAbierto, 25(2)
  • Real Academia Española. (2014). Diccionario de la lengua española (23.a ed.). Madrid, España.




Importancia del uso de metodologías lúdicas y juegos en el aula como estrategia de prevención de cansancio laboral

Por Julio M. Campos
julio@svdeportes.net 

Actualmente los maestros se ven inmersos en un mundo de alta exigencia en el ámbito educativo, al encontrarse con las diversas necesidades que tienen los alumnos dentro del aula. Esto no sólo es un compromiso para él mismo, sino también hacia los mismos alumnos y hasta los padres de familia, teniendo así una mayor responsabilidad por el trabajo realizado.



Además de velar por el bienestar mental y emocional de los alumnos, el profesional debe manejar y enfrentarse a diferentes situaciones dentro del ámbito docente y no docente, condiciones que caracterizan y le otorgan particularidad al oficio de magisterio. Algunas de estas condiciones, pueden ser: tener a su cargo a muchos  alumnos en el aula, medios inadecuados de infraestructura, falta de recursos didácticos, y otras situaciones que, a la larga, generan cansancio tanto físico como mental.

Todas estas responsabilidades “extras”, que vienen inmersas en la profesión docente, son de carácter cotidiano, por lo que el bienestar físico, emocional y mental del mismo es importante.

Resultado de imagen para responsabilidad del docente

El maestro sin dicho bienestar, puede llegar a frustrarse, agotarse, hasta llegar al extremo de padecer los signos y síntomas del síndrome de burnout, que es conocido como el quemarse por el trabajo. En 1996, Maslach y Jackson lo definieron como “síndrome de cansancio emocional, despersonalización, y una menor realización personal que se da en aquellos individuos que trabajan en contacto con clientes y usuarios”. 

Entre sus signos y síntomas se menciona el agotamiento emocional, despersonalización, insatisfacción con la realización del trabajo, falta de compromiso, fatiga física, baja autoestima, y hasta deseos de abandonar el trabajo.

Debido a que el docente se siente comprometido con los alumnos en servirles y satisfacer sus necesidades día con día, se va generando el agotamiento, y éste se ve reflejado en el largo camino del trabajo y sus exigencias diarias.

Aunque mayoría de profesionales parece superar con éxito esta prueba de enfrentarse a la vida laboral, aquellos que muestran un elevado nivel de cansancio emocional o baja realización personal podrían solventar las dificultades que les plantea su trabajo a coste de sobrellevar una carga emocional y hasta física a lo largo del año lectivo, sobre todo en las últimas etapas.

El docente se pone en riesgo de caer en estos síntomas cuando no logra llegar a cumplir los objetivos que quiere con los alumnos, porque esto causará frustración y descontento con el mismo y con el trabajo que ha realizado. Usualmente esto es causado a la falta de percepción del docente de su capacidad para desarrollar el trabajo, es decir, que el maestro piensa que no puede realizar de manera adecuada las tareas encomendadas o no tiene las herramientas necesarias, y se frustra por ello. Además, cuenta con el exceso de trabajo, la falta de energía y de recursos personales para responder a las demandas laborales que suceden a lo largo de la vida laboral.

Gran parte de estas situaciones se centran en el rendimiento académico. Utilizando diferentes metodologías, el docente puede ver mejores resultados en cuanto al desempeño académico de sus alumnos, brindándole así una sensación de bienestar y satisfacción por ver objetivos cumplidos, y dado que hoy en día el papel de los formadores no es tanto enseñar unos conocimientos que tendrán una vigencia limitada y estarán siempre accesibles, así como ayudar a los estudiantes a aprender de manera autónoma en esta cultura del cambio y promover su desarrollo cognitivo y personal mediante actividades críticas y aplicativas que aprovechan la inmensa información disponible y las potentes herramientas, deben tener en cuenta las características del alumno y les exijan un procesamiento activo e interdisciplinario de la información para que construyan su propio conocimiento y no se limiten a realizar una simple recepción pasiva y memorización de la información.

Todo esto se logrará si el maestro es un buen orientador. Para ello, deberá usar metodologías dinámicas y creativas, no solo para los alumnos sino también para ellos mismos.

Como resultado de todo esto, el docente ve mejoras en el rendimiento académico de sus alumnos, lo que va evitando la frustración y a la vez, retrasa la aparición del cansancio.

Son muchos los autores que centran su atención en la prevención como aspecto fundamental para solucionar los efectos que produce el síndrome de burnout (Byrne, 1999; Maslach, 1999; Vandenberghe y Huberman, 1999). Este recurso, entendido por el docente como algo valioso, y puede ser de carácter material, social, psicológico o energético; su mantenimiento y protección tiene un fuerte efecto motivacional. El uso de metodologías lúdicas y juegos se convierte entonces en un recurso poderoso para evitar o reducir el estrés y cansancio laboral.

La rutina es muchas veces un enemigo poderoso en el proceso de enseñanza aprendizaje. Cuando las clases en el aula se hacen de la misma manera todos los días, causa tedio y cansancio en los estudiantes, pero también el los docentes.

Este tedio o hastío se manifiesta como una aversión creciente frente a la actividad laboral aún antes de comenzar a desempeñarla, aburrimiento y falta de motivación, por pérdida de expectativas personales producto de actividades repetitivas, con pobre estimulación. Por eso, utilizar juegos hace la clase más variada, motivadora y entretenida, evitando el aburrimiento y la rutina.

Resultado de imagen para juegos en el aula

Además de estos beneficios para el docente, el uso de metodologías lúdicas y juegos en el aula, fortalece el acompañamiento y respaldo que le dan estos a los niños, fortifican y reafirman los procesos de aprendizaje, les brindan seguridad, independencia, confianza, estabilidad; todo esto con el fin de que en un futuro sea una persona capaz de enfrentarse y transformar su medio.

Iglesias Casal (1998: 408) sostiene que las actividades lúdicas son un recurso valioso, productivo y rentable para conseguir nuestro último fin: que los alumnos alcancen una adecuada competencia en el aula. También afirma que jugar es una forma maravillosa para prevenir y tratar el estrés de los docentes.

Resultado de imagen para juegos en el aula

El juego
potencia el aprendizaje, ayuda a aliviar el estrés y nos conecta con los demás
y con el mundo que nos rodea. Incluso a nivel laboral, el juego también se
puede llevar el trabajo y hacer la jornada laboral sea más productiva y
placentera.

Referencias

  • Byrne, B.M. (1999). Thenomological network of teacher burnout: A literature review and empiricallyvalidated model. En R. Vandenberghe y A.M. Huberman (Eds.), Understanding andpreventing teacher burnout (pp. 15-37). Nueva York: Cambridge University Press.
  • Iglesias Casal, Isabel(1999a): “La creatividad en el proceso de ensezanza-aprendizaje de ELE:caracterización y aplicaciones” en M. Franco Figueroa, C. Soler Cantos, J. deCos Ruiz, M. Rivas Zancarrón y F. Ruiz Fernández (eds.), Actas del X CongresoInternacional de la ASELE. Nuevas presencias del español como lenguaextranjera, Cádiz, págs.. 941-953.
  • Maslach, C., Jackson,S.E. y Leiter, M.P. (1996). Maslach burnout inventory manual. Palo Alto,California, Estados Unidos: Consulting Psychologists Press.
  • Maslach, C. y Leiter,M.P. (1999). Teacher burnout: A research agenda. En R.Vandenberghe y A.M.Huberman (Eds.), Understanding and preventing teacher burnout (pp. 295-303).Nueva York: Cambridge University Press.
  • Vandenberghe, R. yHuberman, A.M. (1999). Understanding and preventing teacher burnout. NuevaYork: Cambridge University Press.