Como cada profesión, la educación física, el deporte y la recreación, es concebida de distintas formas y, sobre todo la gente que no tiene alguna relación directa  con éstas áreas, suelen tener ideas equivocadas sobre esta profesión tan completa y bonita. Estas son algunas de ellas, las más comunes que yo he tenido la oportunidad de escuchar, y desde mi punto de vista y mi experiencia.

  • Los profesores de educación física no son «amigos» de la tecnología.
    Desde antes de estudiar educación física, he tenido la oportunidad de adentrarme un poco en la parte de la tecnología, sobre todo en el uso de la computadora y dispositivos móviles. Para nada soy un experto, simplemente una mezcla de ser autodidacta, uso de la intuición y algunos conocimientos básicos. Mucha gente ve eso raro viniendo del profesor de educación física. En un colegio donde trabajé, una compañera me pidió ayuda con un problema de su computadora. Otra compañera le preguntó en voz baja: «y por qué le preguntas a él si es el de educación física?».
    Lastimosamente hay muchos docentes en el área que no pueden usar una computadora para operaciones sencillas, pero esto no es solamente en educación física, sino que en todas las áreas; pero por considerar educación física una materia 100% práctica, dejan por hecho que el docente no sabe usar nada de tecnología, como en educación física «no se usa la tecnología».

  • La tecnología y la educación física no van de la mano.
    Aparte de creer que los profesores de educación física no saben usar la tecnología, «en la materia de educación física no se usa la tecnología, ya que los avances tecnológicos se usan en los deportes de competición, obviamente, pero para ir a dirigir una clase e indicarle a los alumnos que corran, no se usa ningún dispositivo tecnológico especial.»
    En realidad, la educación física si puede ser enriquecer con la tecnología, tanto antes de la clase, durante y después. Está comprobado que la tecnología motiva aún más a los alumnos en la clase, sobre todo a las nuevas generaciones, que cada vez están más familiarizados con dispositivos tecnológicos.

 

  • «Para ser profesor de educación física, ¿hay que estudiar? ¿existe carrera sobre eso?
    Son muy pocas personas quienes saben que para ser profesores en educación física se puede cursar una carrera universitaria. Ciertamente hay muchos profesores empíricos (y algunos muy buenos), pero como toda profesión, el que se prepara para desempeñarla puede tener mejores resultados.
    Lastimosamente, hay muchos padres de familia que no estén de acuerdo con sus hijos bachilleres que quieren estudiar para profesores en educación física o profesionales en deporte.

 

  • Clase de educación física = recreo.
    Gracias a muchos pseudoprofesores, llegamos a este punto. Gracias a esos profesores responsables que permiten a los alumnos hacer lo que quieran en la clase, (la mayoría jugar, otros «hacer nada») tanto los alumnos como los otros profesores ven la clase de educación física como una extensión del recreo. La clase de E.F. divierte, como el recreo, se juega, como el recreo, se espera, como el recreo, pero no es lo mismo. Sigue siendo una clase, y como tal, debe tener lineamientos y actividades previamente programadas que vayan orientadas a cumplir un objetivo pedagógico.

 

  • El profesor de educación física sabe muchos juegos, pero éstos carecen de objetivos.
    Cuando tienen una actividad en el centro educativo, y necesitan «dinámicas» para darles una moraleja o enseñanza a los estudiantes, buscan hasta debajo de las piedras, pero no le preguntan al docente de educación física, a pesar de saber que conoce muchos juegos y actividades (y saberlas dirigir y organizar). El motivo muchas veces radica en que piensan que en educación física si se juega, pero por el simple hecho de jugar, no con un fin. ERROR!!! Sabemos que cada juego, forma jugada, juego predeportivo, juego tradicional que como docentes hacemos, es para cumplir un objetivo pedagógico, algo que queremos enseñar y transmitir, desde un gesto técnico hasta enseñanzas morales .

 

  • Un hombre da mejor la clase que una mujer.
    Mentira. Tanto las mujeres como los hombres son igual de capaces para impartir una clase. La forma de hacerlo dependerá en gran medida de la preparación del docente, los conocimientos, experiencia y hasta la forma de ser de la persona, independientemente si es hombre o es mujer.

 

  • El profesor de educación física es fácilmente reemplazable.
    Si buscan a alguien que sólo les tire la pelota y les pite justo antes de terminar la hora clase, pues si, es muy fácil. Encontrar a alguien que imparta educación física por vocación, que haga su trabajo como se debe, que viva la educación física, que sea la persona idónea para el puesto, eso, como cualquier otro puesto, es difícil. Nuestra tarea como educadores físicos, es demostrar que somos ese tipo de docentes que no quieran reemplazar.

 

  • El profesor de educación física debe ganar menos que un profesor de aula
    No es más importante una asignatura que otra, tampoco es más importante el trabajo de alguien sobre otro. Valorando el trabajo físico, bajo el sol y otras condiciones que complican la labor más que a los que imparten su clase sentados en su escritorio.

 

  • La gente estudia educación física porque no hay matemáticas
    Un triste error de los estudiantes. Luego se dan cuenta que hay que saber física (diferenciar con educación física), biomecánica, estadística, cineantropometría, química, ritmo (si, es matemática), etc.

 

  • No hay base científica para justificar una carrera universitaria.
    Educación física es una carrera integral, que incluye conocimientos biomédicos (fisiología, anatomía, química, biomecánica, cineantropometría, fisioterapia, entre otros), conocimientos humanísticos (sociología, psicología, teoría de la educación, filosofía, pedagogía, etc.), conocimientos técnicos (preparación física, métodos de entrenamiento, reglamentación, organización de competencias), conocimientos deportivos (técnicas, táctica, teórica, psicológica y física aplicada). Además de profesorado, hay licenciaturas, maestrías y doctorados (y nunca se dejaría de aprender).

 

  • Cualquier (ex)atleta puede enseñar deporte.
    Más falso que un político en campaña. Un atleta o deportista puede ser muy bueno, pero si no tiene formación para enseñar, le costará mucho poder transmitir todos sus conocimientos. Para poder enseñar, se necesitan dos cosas: conocer lo que se enseñará y saber enseñar. Ahora bien, si un docente de educación física tiene la experiencia de ser atleta de un determinado deporte, se le facilitará muchísimo más la enseñanza aplicada a la educación física o entrenamiento específico.

 

  • El profesor de educación física es el multiusos de la escuela.
    Una vez más, al no darle el valor suficiente a las labores del docente de educación física, y le «complementan» sus actividades con otras funciones que no deberían corresponderle.

 

  • Educación física se puede «sacrificar» si hay alguna actividad en el centro escolar.
    Infravalorar el trabajo del docente y quitarle inportancia a la materia como tal. Una asignatura muy importante por su naturaleza integradora, que ayuda no solo en lo físico sino también en lo académico, intelectual y social.

 

  • Es una profesión fácil.
    Horas bajo el sol, polvo, gritar muchas veces, cargando redes con pelotas, materiales (conos, aros, cuerdas, bancos, colchonetas, etc.) , dejar un grupo, ir a traer otro, dar una clase en una cancha, luego la siguiente en otra cancha, la que sigue en otro lado, etc. tener un grupo disperso, en condiciones diferentes al salón de clase (cada quien en su lugar, todos viendo al mismo lado, todos en silencio, etc), por lo general pagada mucho menos que los docentes de aula, organizando eventos extracurriculares como intramuros, torneos, desfiles, etc.
    ¿fácil?

 

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